Siempre se ha dicho que es mejor no empezar la casa por el tejado y se trata de una gran verdad. Por eso, si vas a amueblar por primera vez tu vivienda, dedícale tiempo al suelo. Decide cuál es el material ideal sobre el que se va construir tu hogar. El abanico de posibilidades es muy amplio para que puedas combinar suelo y puertas, y acertar a la primera.
Por tanto, empecemos por la base, que puede ser de…
· MADERA. Por lo general se lo conoce como parqué y aporta una personalidad inigualable a tu casa. Podremos elegir entre muchas maderas, y también entre diferentes tamaños de tabla y colocación.
Lo mejor: Cálido y atemporal.
Lo peor: Se requiere de mantenimiento habitual.
Puertas: En este caso lo mejor es elegir puertas de madera. Eso sí, podemos jugar con diferentes tipos y tonos para aportar contraste a la estancia.
· LAMINADOS. Se trata de suelos a base de capas. Por lo general están compuestos de melanina, y responden a diferentes diseños, por lo general imitando otros materiales como la madera.
Lo mejor: Se coloca de forma sencilla y se asemeja muy bien a otros materiales.
Lo peor: Si se estropean tienen difícil arreglo. Corren el peligro de abombarse.
Puertas: Funcionan muy bien con puertas lacadas, si es en blanco o en tonos oscuros todavía mejor. Le aporta un estilo nórdico al hogar.
· PIEDRA. Entre ellas, una de las más utilizadas es el mármol, pero también podemos encontrar muchos suelos de granito. Suelen ser más fríos que la madera, pero muchos son de una gran belleza.
Lo mejor: Son muy resistentes y favorecen el diseño.
Lo peor: Son difíciles de instalar y más caros que el resto de materiales.
Puertas: Suelen combinarse con puertas de madera, por lo general en tonos nobles.
· VINILO. Podemos colocarlos directamente sobre un suelo previo, por lo que se han puesto muy de moda. Además, resisten muy bien la húmedad, por lo que podrían ser ideales para estancias como el baño o la cocina.
Lo mejor: Económicos y muy limpios.
Lo peor: La luz puede desgastarlos y no son muy resistentes.
Puertas: El laminado o la cerámica se adaptan sin problema a este tipo de suelo.
CERÁMICAS, BALDOSAS Y CEMENTO. Muy usados también en cocina, baños, e incluso exteriores. Los primeros son suelos con una amplísima variedad de diseños, incluso algunos imitando otros materiales. Las baldosas son conocidas por su belleza y el cemento pulido se puso muy de moda hace algunos años.
Lo mejor: Son muy resistentes y versátiles.
Lo peor: Se ensucian con facilidad y son más fríos que otros materiales.
Puertas: Al igual que la piedra, genera un buen contraste con la madera.
Por último, y como es normal, para unas estancias optaremos por un material y para otras por otro.